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La ciudad que era vadeo

Vejle, cuyo nombre significa “vadeo” en danés, nació sobre un islote que se extiende en el territorio de un valle, llamado Vejle Ådal. Aquí confluyen dos riachuelos, a poca distancia de sus desembocadura en las aquas de Vejle Fjord.

Las primeras fuentes que refieren a la existencia de una aglomeración urbana datan de 1256; desde el 16 augusto de 1327 Vejle goza de privilegios de ciudad que le concidió el rey Valdemar III a Nyborg.
De hecho, unas excavaciones geológicas llevadas a cabo en los alrededores de la plaza llamada “Kirketorvet”, apuntan a la posibilidad de la existencia de una aglomeración urbana ya a principios del siglo XII.

  La población de la ciudad empezó en los alrededores de la calle que hoy se llama “Søndergade” y que está situada en sur del mencionado islote. En los años siguientes la ciudad vivía una expansión hacia el norte. A lo largo de muchos siglos Vejle estaba abarrotada por los riachuelos que al mismo tiempo formaban su confines: los riachuelos llamados respectivamente “Grejs Å” y “Omløbså” en el oveste, el riachuelo llamado “Mølleå” en el este. Los confines del sur estaban formadas por el riachuelo llamado “Sønderå” y las del norte por el “Midtå”.
 


La Vejle medieval y su ciudadanos

La mayor parte de nuestros antecendentes que vivían en la ciudad medieval se dedicaba al negocio y a la artesanía. Otros se sometían a la pezca, aprovechando de las riquezas de las aguas de los riachuelos y de la ría. A medida que la ciudad crecía, la agricultura se iba transformando en una ocupación importante, siendo cada vez más capaz de abastecer las zonas de influencia.

El edificio más antiguo de que tenemos noticas es la iglesia llamada “Sct. Nikolai Kirke”. Fue construida en el siglo XIII por los pescadores y los navegantes y tiene elementos de dos estilos, los del neorománico y gótico. La podemos encontrar a pocos pasos de las calles principales de la ciudad: las calles llamadas “Søndergade”, “Rådhustorvet”, “Torvegade” y “Nørregade”.
Las excavaciones arqueológicas realizadas en la calle llamada “Klostergade” apuntan sin embargo a la existencia de una iglesia más antigua. Se hallaba en la parte más alta de la ciudad, en los lugares donde los dominicanos fundaron un monasterio en el año 1310.

El símbolo de la ciudad, que se nos anteoja sobre el cime de Mølholm, el molino a viento con su canal llamado ”Mølleå” y su presa, fue construido en el siglo XIII bajo el patronaje del rey. Este canal y el anteriormente mencionado “Midtå” servían de fortaleza defensiva de la ciudad medieval. La calle que fue bautizada con el nombre ”Borgvold” y donde hoy en día está ubicada la estación, es testigo de que el emperador residía aquí en su castello llamado ”Castrum Wæthel”.

 A lo largo del siglo XV, Vejle se sale de su límites hacia el norte y se empieza con la población de la calle llamada ”Nørregade”. El ”Midtå” pierde cada vez más su papel de fortaleza defensiva y sigue por lo tanto disminuyendo su envergadura. Con el paso del tiempo, el castello se convierte en escombros.
    El lugar de reunión de la vida pública era la plaza llamada ”Kirketorvet”. En los años posteriores tenían aquí asimismo su sede el juzgado y la municipalidad. El primer ayuntamiento que fue construido aproximadamente en el año 1460 se hallaba en la esquina de dos calles denominadas “Kirkegade” y ”Søndergade”. Fue sin embargo destruido por un incendio en el año 1530. Un año después, el rey Frederico I regala los escombros del monasterio a la municipalidad. Más tarde, dos nuevos ayuntamientos verán luz en los mismos lugares, a la proximidad de la plaza que hoy se llama “Rådhustorvet”.

El impacto de la peste y las ciudades rivales

A lo largo del siglo XVI hasta a principios del siglo XVII, Vejle vivía unos años de prosperidad lo que se manifestaba en un aumento de bienestar de la población. Los ciudadanos se sometían a la crianza y las exportaciones del bovino y también mantenían relaciones comerciales con las ciudades anseáticas de Flensborgo y de Lübeck. Sin embargo, este desarrollo fue frenado por unos siniestros que tenían efectos perniciosos. En 1584 fue la peste que cobró muchas vidas disminuyendo la población de 1500 almas con un tercer, asímismo muchos enfrentamientos bélicos del siglo posterior han dejado a su paso un trágico balance en cuanto a los daños materiales.

 Vejle tardaba muchos años en recuperarse del impacto de estos años devastadores lo que estaba además condicionado por la creciente competividad de las ciudades rivales, y en 1654 estaba a punto de perder su estatuto de ciudad a favor de Fredericia.

La llegada de la infraestructura

En los siglos posteriores hasta el siglo XVIII, Vejle continua siendo una ciudad con sabor de medio rural. En quanto al número de los inhabitantes, este anotó un líger crecimiento de 967 personas en 1769 a 1300 personas en 1801.

En el año 1827, un nuevo puerte fue inaugurado en la parte occidental de Vejle; este acontecimiento ha iniciado los trámites hacia una expansión de nuevas profesiones que se proyectó en una economía próspera. Unos años más tarde, con la llegada de la ferrovía en 1868, Vejle obtuvo conección con el sur y el norte del país; en 1894 y en 1897 fueron puestas en marcha dos ferrovías privadas que permitieron una conección más rápida con las zonas de influencia situadas al oveste. Al mismo tiempo vieron luz varias empresas de servicio, p.ej. el teléfono, la central del servicio de aguas corrientes, la central de gaz


Vejle se convierte en una ciudad industrial

En 1850 vivían en Vejle unas 3300 personas y al declino del siglo la cifra alcanzó unas 14600 personas. El hecho de que la ciudad era capaz de incorporar un tal flujo de inmigrantes era debido al despegue económico que, en tan solo pocos años, llevó consigo un aumento de puestos de trabajo.
Durante una larga temporada, la energía hidráulica era una herramienta importante que sirvía para el foncionamiento de las máquinas. Por lo tanto, las localidades cercanas de Vejle con los riachuelos eran cuna de la evolución industrial.     
Todavía hacia la mitad del siglo XX, unas factorías industriales como las ferreterías de Haraldskær con 15 empleados, las tejerías de Lerbæk y Tirsbæk con 9 y 20 empleados respectivamente, la fábrica de paños de Grejsdal con 150 personas, estaban situadas a las orríllas de Vejle y Grejs Å. En Vejle mismo había tan solo 10 empresas cuya mano de obra no sobrepasaba 6 personas.  

A partir de la mitad del siglo IXX nacieron numerosas empresas, cuales fueron transformadas, con el paso del tiempo, en grandes empresas de mayor tradición. La gran industria repercutía en la evolución de Vejle de un modo diferente que fue el caso de otras ciudades. Las herrerías de P. Jensen & Co., las herrerías de C. M. Hess, las fábricas de pernos y de tuercas, las hilanderías de algodón, las fábricas de géneros de algodón, las hilanderías de algodón de Windfeld-Hansen, se iban perfilando como auténticos protagonistas de la vida empresarial durante la mayor parte del siglo XX.
    Unos años más tarde, estas ramas de industria tuvieron que ceder su preponderante posición a Dandy y Tulip, las empresas dentro de la industria de productos alimenticios. En las últimas décadas, las empresas de informática de tamaño pequeño y medio lograron importante expansión, convirtiéndose en pilar de economía local.

La expansión demográfica y su consecuencias

 
Con el paso del tiempo, continue un incremento de la población que radica en la falta de viviendas. A principios los inhabitantes hacieron frente a esta situación al llenar espacios vaccíos en las calles y al construir nuevas plantas en las propriedades ya existientes.
Ya que las viviendas no correspondían a las necesidades de la creciente población, estas condiciones precarias siguen enmejorando con el impulso de las autoridades. En la última década del siglo IXX fue puesta en marcha la construcción de un barrio popular al oveste de Vejle, mientras tanto las familias afortunadas estaban construyendo sus residencias al sur de la ciudad, sobre el cime llamado “Mølholm”. En los años quarenta del siglo XX, un otro barrio popular se levanta al este de la ciudad, en los alrededores del puerto.  En los años setenta del mismo siglo, las afueras al norte y al sur de Vejle se convierten en nuevos barrios residenciales. La expansión de la ciudad suponía además una accentuación de tráfico cada vez más peligroso. El ámbito más afectado era el corazón de Vejle, y por lo tanto fueron construidas nuevas calles que cambiaron para siempre el rostro de la ciudad.

El pitorresque paseo llamado ”Dæmningen” fue así transformado en la calle más concurrida de la ciudad después del cubrimiento del ”Mølleå” en los años treinta. En 1980 fue inaugurado un puente atraviesando el fjordo de Vejle, ligando el sur con el norte de la ciudad.


La ciudad obrera

 A partir de la revolución industrial y durante la mayor parte del siglo XX, Vejle se distinguía por una gran actividad obrera. El primer alcalde popular Christian Jacobsen que fue elegido en 1919, abrió camino para una larga temporada de la predominancia socialdemócrata. Fue sucedido por quatro socios, entre otros el inolvidable Willy Sørensen que permaneció en su empleo de 1946 hasta su muerte en 1978.

El monopolio socialdemócrata se sigue manteniendo hasta 1994 al estar interoto por la coalición de quatro partidos: los partidos llamados respectivamente “Venstre”, “Konservative”, “Radikale” y “Socialistisk Folkeparti”. Desde entonces, la fonción del alcalde está desempeñada por Flemming Sørensen, quien fue reclutado del ya mencionado “Socialistisk Folkeparti”.